Parecía que sus días estaban contados. Lo habían abandonado a la orilla del río Cauca, solo, sin fuerzas, con una herida devorada por los gusanos. Había perdido la esperanza y su cuerpo se rendía, consumido por el dolor y la soledad. Unos humanos lo encontraron y lo llevaron al Centro de Bienestar Animal.

La lucha por vivir
Su pronóstico era reservado, tanto que los humanos pensaron que no lo lograría. Pero la vida a veces nos sorprende. Pese a su estado crítico, los veterinarios lo cuidaron, le hicieron exámenes y lo atendieron. Se convirtió en el canino más valiente. Mallarino demostró que aún le queda mucho camino a sus patas.
Un símbolo de esperanza
Su historia es eco para todos los animales que, como él, piden a ladridos una segunda oportunidad. Los humanos a cargo de su recuperación dicen que los canes mayores no siempre son tan atractivos para la adopción. Pero él quiere que otros humanos lo sepan: su colita tiene mucho amor por expresar.

Después de superar el abandono y la enfermedad, Mallarino está listo para mover sus patas. Solo le falta algo: una familia que le regale todo el calor de hogar que esta vida de perros le ha negado. Una familia que, como él, vea en la adversidad una oportunidad, y en este mestizo de 10 años, a un compañero leal.
¿Quieres adoptar a Mallarino o a otro animal? Visita o comunícate con el Centro de Bienestar Animal para conocer más sobre el proceso de adopción responsable. Metéle el colmillo a otras historias como esta: