El renacer productivo del Resguardo de Huellas contó con una inversión de $17.000 millones. La Unidad de Restitución de Tierras impulsa la soberanía alimentaria con semillas de autonomía para 3.403 familias indígenas en Caloto, Cauca.

Un pacto por la vida
Esta acción, que responde al cumplimiento de una medida cautelar del Tribunal Superior de Cali, representa mucho más que una cifra. Es el inicio del restablecimiento de los derechos territoriales para una comunidad que ha resistido con firmeza en el norte del departamento.
El director general de la URT, el mayor Giovani Yule, se unió a las autoridades y mayores del territorio para asegurar que cada peso se transforme en bienestar. Esta intervención pretende un presente de autonomía, que fortalece los alimentos nacidos de la sabiduría ancestral.
Una paz que siembra y cosecha
La URT trabaja de la mano con la Agencia de Desarrollo Rural, ICA, SENA y la Agencia de Renovación del Territorio para garantizar la seguridad alimentaria. El gobernador del resguardo, Edwin Dagua, respalda este avance como una muestra de cumplimiento estatal.
Al integrar conocimientos técnicos con la cosmogonía indígena, se traza un horizonte donde el abandono y el despojo plantean soluciones a futuro. La efectividad de la medida cautelar radica en la articulación del Estado para devolverle a la comunidad la llave de su soberanía.

Dignidad territorial
La restitución de tierras en Cauca dejó de ser un concepto jurídico para convertirse en plato de comida caliente en la mesa, y en una parcela que florece. Al proteger las semillas y la autonomía de los pueblos, se ilumina el camino hacia una paz estable y duradera.
